Estados Unidos evalúa fuga reportada en instalación de energía nuclear china

Washington D. C pasó la semana pasada evaluando un informe sobre una fuga en una planta de energía nuclear china, luego de que la empresa francesa Framatome , que es propietaria y ayuda a operarla, advirtiera de una “amenaza radiológica inminente”.

La advertencia incluía una acusación de que la autoridad de seguridad china estaba elevando los límites aceptables para la detección de radiación fuera de la planta de energía nuclear de Taishan, en la provincia de Guangdong, para evitar tener que cerrarla, según una carta que la firma francesa le envió al Departamento de Energía de Estados Unidos.

A pesar de la alarmante notificación de la empresa, la administración del presidente Joe Biden cree que la instalación aún no se encuentra en un “nivel de crisis”.



Si bien los funcionarios estadounidenses han considerado que la situación actualmente no representa una amenaza grave para la seguridad de los trabajadores de la planta o del pueblo chino, es inusual que una empresa extranjera se acerque unilateralmente al gobierno estadounidense en busca de ayuda cuando su socio estatal chino aún no reconoce que existe un problema. El escenario podría poner a Estados Unidos en una situación complicada si la fuga continúa o se agrava sin ser reparada.

Sin embargo, la preocupación fue lo suficientemente significativa como para que el Consejo de Seguridad Nacional sostuviera múltiples reuniones la semana pasada mientras monitoreaban la situación.

La Casa Blanca se negó a explicar la evaluación, pero los funcionarios gubernamentales insistieron en que si hubiera algún riesgo para el pueblo chino, Washington debería darlo a conocer en virtud de los tratados actuales relacionados con accidentes nucleares.

China ha expandido su uso de energía nuclear en los últimos años y representa alrededor del 5 por ciento de toda la energía generada en el país. Según la Asociación de Energía Nuclear de China, en marzo de 2021 había 16 plantas nucleares operativas con 49 reactores, con una capacidad de generación total de 51.000 megavatios.

La planta de Taishan es un proyecto de prestigio construido después de que Pekín firmó un acuerdo de generación de electricidad nuclear con Électricité de France, que es propiedad principalmente del gobierno de Francia. La construcción de la planta comenzó en 2009 y las dos unidades comenzaron a generar electricidad en 2018 y 2019, respectivamente.


Fuente e imagen: CNN Español

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